Cerraduras magnéticas para puertas de interior

Cerraduras magnéticas para puertas de interior

En el campo de la seguridad física existen muchas opciones de cerraduras para puertas de interior. Estas cerraduras se distinguen entre sí al evaluarse a través de criterios como el diseño, la innovación, el precio, la seguridad y la funcionalidad.

Las puertas de interior se utilizan decenas de veces al día, por lo que una buena cerradura debe ser duradera, resistente, segura y cómoda de utilizar. Además, su operación debe ser lo más silenciosa posible. Los fabricantes lo saben y se han puesto a la labor de cumplir estos exigentes criterios.

En los últimos veinte años el mercado ha comenzado a inundarse de alternativas tecnológicas a las cerraduras tradicionales. A veces toman la forma de sofisticados sistemas electrónicos, pero otras veces la innovación toma la forma de una solución sencilla a un problema igual de simple.

Este es el caso de las cerraduras magnéticas para puertas de interior que describiremos en detalle en el siguiente artículo.

Funcionamiento de una cerradura magnética

En una cerradura tradicional para puertas de interior, sea accionada con pomo o con manija, existe un elemento que se denomina resbalón. Este es un pestillo metálico de perfil triangular, activado con un resorte, que se inserta en el marco de la puerta cuando ésta se encaja al marco.

La función del resbalón es mantener cerrada la puerta, pero en el caso de las puertas con una sola manija, también hace la función de bloqueo. A menos que se utilice una llave por el lado sin manija, la puerta se mantendrá en su sitio. ´

Las cerraduras magnéticas combinan el sistema mecánico con el magnético para garantizar un mayor nivel de seguridad y comodidad de uso. En las cerraduras magnéticas el resbalón es un magneto recubierto, que se ve atraído por otro instalado en el cerradero.

Cuando la puerta se encuentra en posición, el resbalón se bloqueará contra el marco suavemente y sin ruido. Para desbloquearlo solo será necesario girar la manija o utilizar la llave.

Como no se requiere que tenga perfil triangular, el resbalón magnético puede sustituir también al pestillo de seguridad.

Algunas cerraduras magnéticas permiten bloquear este pestillo magnético con la llave. Esto aumenta la seguridad del cierre y evita que la puerta se abra desde el exterior. Se trata de un cierre más simple, silencioso, con menos elementos móviles e igual de seguro.

Ventajas de las cerraduras magnéticas para puertas interiores

Ventajas de las cerraduras magnéticas para puertas interiores

La principal ventaja de una cerradura magnética para puertas de interior es su facilidad de uso. El principio de funcionamiento magnético garantiza que la cerradura pueda cerrarse fácilmente sin necesidad de utilizar llaves.

Además, como el imán está recubierto de material plástico, funcionan con menor impacto que las versiones mecánicas para puertas interiores. Esto también reduce la fricción y el desgaste entre los componentes.

Su funcionamiento silencioso las hace especialmente deseables en el interior, donde las puertas ruidosas en baños y habitaciones pueden ser un problema, especialmente en horas de descanso.

Desventajas de las cerraduras magnéticas para puertas interiores

Las cerraduras magnéticas también tienen desventajas. La más obvia es que debido a que el pestillo o resbalón suele estar hecho de plástico (o al menos recubierto exteriormente) la resistencia del cierre puede ser inferior a las cerraduras mecánicas, totalmente metálicas.

Esto significa que la rotura es más probable y frecuente, especialmente si se eligen modelos de baja calidad. Otra desventaja es que, al ser un tipo de cerradura bastante reciente y a menudo sujeta a patentes de los fabricantes, su coste puede ser superior al de una cerradura mecánica tradicional.

Instalando una cerradura magnética

Instalando una cerradura magnética

Generalmente, las cerraduras mecánicas para puertas interiores pueden ser reemplazadas fácilmente por cerraduras magnéticas con muy pocos cambios. Esto será posible siempre que el fabricante de la cerradura actual tenga reemplazos magnéticos en su catálogo.

En caso de que el fabricante no tenga un reemplazo directo, es posible adaptar la nueva cerradura magnética con algunos ajustes menores. Estas modificaciones normalmente se realizan en el cerco, para instalar el nuevo cerradero, y en la hoja de la puerta, para aceptar la cerradura.

En general, el cerradero suele ser la parte más problemática de adaptar. La presencia del imán requiere más espacio en el cerco que los cerraderos para pestillos mecánicos tradicionales.

Por lo tanto, será necesario retirar algo de material del cerco para que la placa magnética pueda encajar perfectamente en su lugar.

En lo que se refiere a la cerradura, se debe tener cuidado de medir correctamente las dimensiones de la puerta y de la cerradura existente, para elegir el reemplazo más adecuado. En puertas de madera no deberían existir problemas para realizar las adaptaciones necesarias.

Las tendencias en el diseño de cerraduras magnéticas

Al ser un producto muy reciente, la mayoría de los fabricantes han elegido un enfoque conservador en el diseño, para atraer a los clientes. De esta forma se tienen versiones magnéticas que exteriormente imitan el aspecto de las cerraduras mecánicas tradicionales.

Pero el funcionamiento magnético permite prescindir de muchos de los elementos de las cerraduras tradicionales. Se pueden construir cerraduras sin manijas o pomos visibles, como lo demuestran algunos de los diseños de cerraduras magnéticas retráctiles que comienzan a surgir.

Estas cerraduras incluyen tiradores ocultos dentro de la estructura, que permiten la apertura de la puerta al presionar ciertas zonas de la cerradura.

Es bastante probable que en el futuro veamos soluciones de diseño ingeniosas para las cerraduras de puertas de interior. Y aunque la alta tecnología pueda estar presente, la confiabilidad y sencillez de un cierre magnético es algo muy difícil de superar.