¿Cómo funcionan las cerraduras?

Saber la forma en cómo funcionan las cerraduras es indispensable, ya que la manera en cómo operan es más compleja de lo que crees cuando la observas a primera vista. De esta manera puedes también saber de las posibles medidas adicionales de seguridad que debas tomar.

Pero antes de hablar de cualquier medida de seguridad es importante que conozcas más sobre el concepto de cerradura, el origen y evolución de las mismas, además de los componentes que hacen posible que impidan los robos ¿Listo para la aventura?

¿Qué es una cerradura?

Consiste en un mecanismo o dispositivo metálico que se instala en puertas, ventanas, armarios, cajas fuertes, entre otros elementos, evitando que éstos abran sin llave, contribuyendo de esta forma con la seguridad y protección de los bienes y personas.

Una cerradura tradicional se activa por medio de una llave fabricada en metal, que si bien es cierto antes estaban hechas de hierro, hoy en día se hacen con aleaciones metálicas. Para abrir se inserta la llave en la bocallave, que se ubica en la parte central del bombín de la cerradura.

Actualmente se tiene otro tipo de cerraduras, además de las de tipo mecánico, como es el caso de las cerraduras electrónicas o electromecánicas, que funcionan por medio de mandos a distancia o llaves magnéticas, que sirven como sustitutos de las llaves convencionales.

La mayoría de las llaves actuales, que cuentan con bombines mecánicos (con llaves de serreta o de punto), han dejado de proporcionar la seguridad con la que fueron diseñadas y fabricadas, por efecto de la obsolescencia y de la difusión de las técnicas de apertura de cerraduras.

Todo esto supone un riesgo latente que motiva a los ladrones para que ingresen fácilmente a la propiedad y cometer robos. Es por esta razón que han surgido nuevas tecnologías orientadas a ofrecer una mayor seguridad, como es el caso de los bombines electrónicos o con sistemas de chips.

Origen de las cerraduras

Debemos recalcar que no se tiene claro el momento o el lugar en el que se crearon las primeras cerraduras, pero lo más probable es que alguien haya empleado un mecanismo sencillo que le haya permitido sentirse más seguro, derivándose de allí cerraduras primitivas.

Lo que sí es cierto que muchas de las cerraduras antiguas que han sobrevivido al paso del tiempo y que se exhiben en museos, datan del 2000 antes de Cristo, por lo que muchos expertos apuntan en que pudieron haberse creado en el continente asiático.

Claro que, las cerraduras de las que hablamos cuentan con un diseño bastante rudimentario, lo que significa que no eran nada parecidas a las cerraduras actuales. Estas cerraduras muy probablemente dieron excelentes resultados ya que se usaron hasta el siglo V antes de Cristo.

A partir de este momento se comenzó a evidenciar una evolución real de las cerraduras, pero de forma paulatina. Desde tiempos antiguos las personas saben que deben mantener resguardados sus bienes de los robos, por lo que las cerraduras han sido un mecanismo muy solicitado de toda la vida.

Evolución de la cerradura a lo largo de la historia

Evolución de la cerradura a lo largo de la historia

Las cerraduras del siglo 2000 antes de cristo eran bastante simples, y se trataba de cerrojos hechos de madera, que se cerraban por medio de clavijas de fácil manipulación. No fue sino hasta el siglo XV de la era actual, cuando surgieron las cerraduras de metal las cuales eran más difíciles de abrir.

Esto se debe a que tenían diseños un tanto más complejos, aunque no tanto como el de las cerraduras actuales. En el caso de las cerraduras embutidas, no surgieron sino hasta finales de 1700, creadas por Barron, suponiendo un avance en materia de seguridad.

Las cerraduras con llave de ranuras se inventaron unos 10 años más tarde por parte de Joseph Bramah, las cuales serían las predecesoras de las cerraduras actuales, considerando que eran menos seguras que las de hoy en día.

Funcionamiento de las cerraduras

Sobre todo para quienes no conocen de cerrajería, la forma en cómo funcionan las cerraduras puede ser complicada, y por esta razón vamos a darte de un resumen de este funcionamiento.

En primer lugar, las cerraduras vienen con un resbalón que funciona con la finalidad de impedir que la puerta abra fácilmente. El resbalón se encuentra alojado en el marco de la puerta al momento del cierre, lo que hace posible que no abra.

Claro que si introducimos la llave dentro del bombín, es cuando se activa un muelle pequeño que hace que el resbalón se retraiga, facilitándose la apertura. A continuación te mostramos aspectos más profundos sobre el funcionamiento de este mecanismo.

Las cerraduras tienen un cilindro interior que se puede girar dentro del tambor del dispositivo. Este cilindro se distingue por el hecho de tener perforaciones que incluyen una clavija. Esta clavija está compuesta por un perno y contraperno.

Estos elementos actúan de modo que en la cerradura, de introducirse la llave incorrecta, ésta no se active y en consecuencia la puerta no se abra. Para activar el mecanismo se tiene que colocar la llave de configuración correcta, ya que de lo contrario no funciona.

Para finalizar, hay que agregar que la complejidad del sistema será proporcional a la seguridad que ofrece la cerradura.

Componentes de una cerradura

Una cerradura cualquiera no se limita a tener solamente un resbalón, sino que dispone de otros componentes, tales como la llave del sistema, perno, contraperno, línea de corte, bombín, tambor, pestillo, y otras partes que incidirán en la complejidad del mecanismo.

De esta forma y por efecto de las partes que componen una cerradura, se puede señalar que las cerraduras son seguras, pues sólo abren por medio de una llave específica. De no ser así, cualquiera podría abrir la puerta de otras personas, lo que cambiaría por completo el carácter de las cerraduras.

Para culminar, hay que agregar que en caso de que hayas extraviado las llaves o hayas sido robado, al punto que tengas problemas para abrir tu puerta, es indispensable que contrates a un cerrajero profesional que tendrá la misión de que entres a tu vivienda nuevamente.

Por otra parte, no basta tener una cerradura exclusivamente para impedir los robos. Es importante que instales dispositivos de seguridad adicionales que refuercen la seguridad de tu espacio, tanto de forma interna como externa.

Dependiendo de tu presupuesto, puedes incluir cerrojos o cerraduras electrónicas, e incluso bombines de seguridad, mientras que en la parte externa puedes instalar escudos que mantengan resguardada tu cerradura principal, proporcionándole mayor vida útil.

Así que, no descuides la cerradura de tu puerta principal, o ventana según sea el caso, y no permitas que los amigos de lo ajeno se salgan con la suya despojándote de tus pertenencias. Arriésgate además en invertir en una cerradura que te mantenga resguardado por años.