Todo sobre las cerraduras embutidas

Todo sobre las cerraduras embutidas

¿Sabes cuál es el tipo de cerradura que tu puerta necesita? Actualmente se pueden encontrar diversos dispositivos destinados al resguardo de tus puertas principales, como es el caso de las cerraduras, dispuestas en numerosas marcas, tipos y precios.

Uno de los tipos más comunes son las cerraduras de embutir, consideradas las cerraduras que se instalan con mayor frecuencia. Pero, ¿qué son las cerraduras embutidas? ¿Y por qué son tan importantes en la actualidad? Te mostramos los aspectos más importantes de estos mecanismos.

¿Qué son las cerraduras embutidas?

Son cerraduras que se ubican en la sección lateral de las puertas que admiten este tipo de dispositivos. Se distinguen por el hecho de ser discretas, debido a que el resto de la cerradura permanece escondido.

La única parte visible en estas cerraduras es el bombín, que es donde se introduce la llave para abrir o cerrar una puerta. La familia de cerraduras embutidas es bastante extensa, entre las cuales se pueden mencionar las cerraduras multipunto, de Borjas, etc.

¿Cómo elegir cerraduras embutidas?

La compra de cerraduras embutidas es más simple de lo que piensas, especialmente si dispones de conocimientos en materia de cerrajería. Por esta razón es indispensable que seas asesorado por cerrajeros o con tutoriales en línea, a fin de tener un apoyo para la selección.

Muchos expertos en el tema recomiendan que, para el momento de elegir la mejor cerradura empotrada debemos tomar en cuenta cuatro aspectos básicos, los cuales nombraremos a continuación ¿te animas a conocerlos?

1.    Material de la puerta

Si eres de las personas que logró comprar una cerradura de tipo empotrado para puertas metálicas, pueda que hayas tenido la suerte de hacer una buena elección… o pueda que no. Así que, si conoces a un cerrajero de confianza lo mejor será que apeles a su consejo.

Un aspecto a tener en cuenta es que las puertas en las que se instalan cerraduras de embutir son generalmente de madera o metal, pues se trata de los materiales con mayor resistencia en el mercado.

1.1  Cerraduras de empotrar para puertas de madera

Las cerraduras de sobreponer que se están fabricando en la actualidad son bastante seguras, pero no siempre resulta ideal instalarlas. En cambio, las cerraduras embutidas aumentan la seguridad de las puertas, considerando que éstas deben acondicionarse para instalar una cerradura de este tipo.

Este estilo de cerraduras para embutir destacan por el hecho de ser más pequeñas que las de puertas metálicas, pues resulta importante que la puerta resista el peso y dimensiones de la cerradura.

1.2  Cerraduras de empotrar para puertas metálicas

Cuentan con características específicas, y se integran a las puertas de metal que pertenecen a casas, comercios, almacenes y trasteros.

Son cerraduras especialmente más grandes que las de puertas de madera, pues el peso de las puertas de metal es mayor, y requieren que la manilla y el bombín de la cerradura estén más separados. Incluyen su propio resbalón y cierre en forma de gancho.

2.    Nivel de protección

Nivel de protección

En cuanto a nivel de protección, es un elemento que no debe faltar en las cerraduras de empotrar, ya que las necesidades de seguridad son diferentes para cada propietario de acuerdo al lugar en el que vive.

Estas cerraduras se clasifican en dos tipos respecto a su nivel de seguridad, y a pesar de que se afirma que las cerraduras de seguridad son eficaces, las tradicionales son bastante funcionales en el momento que los propietarios instalan elementos de seguridad adicionales.

2.1  Cerraduras empotradas tradicionales

Son aquellas que se distinguen por la forma en que cierra la puerta, pues solo quedan bloqueadas a través del pestillo. Suelen abrirse con manilla desde la parte interior, mientras que desde el exterior se abren por medio de llaves.

No todas estas cerraduras incluyen manillas, y por la misma razón se deben incluir cerrojos o escudos protectores en las puertas.

2.2  Cerraduras embutidas de seguridad

Funcionan de forma bastante similar a las cerraduras convencionales, excepto porque algunas carecen de manillas externas. Vienen con mayor número de pestillos o incluyen más puntos de ajuste que se ubican a lo largo de la puerta.

Están fabricadas en materiales más sólidos que los de cerraduras normales, lo que las hace menos vulnerables a las técnicas de robo con herramientas. Se les pueden incluir bombines de seguridad, que vienen con llaves difíciles de copiar por parte de los ladrones.

3.    El presupuesto

Dependiendo del dinero que tengas, puedes comprar un modelo de cerradura que sea más o menos seguro. El secreto para tener una mayor seguridad es invertir en un dispositivo relativamente costoso y de una marca reconocida, para minimizar la incertidumbre de robo.

4.    La estética

Para estos efectos la estética importa poco, pues la mayoría de cerraduras embutidas permanecen ocultas. Puedes tomar en cuenta este aspecto, sobre todo cuando vayas a cambiar el bombín, que es el componente de la cerradura que suele venir en diversos acabados dependiendo de la marca.

Ahora bien, si vives en una región en la que exista riesgo de corrosión, trata de elegir bombines y cerraduras resistentes a la humedad y al salitre. Un dispositivo corroído se vuelve vulnerable a los robos, sobre todo cuando son golpeados con herramientas diversas.

Antes de instalar tu cerradura

Antes de instalar tu cerradura

Cambiar una cerradura no es tan difícil como parece, ni tampoco resulta tan costoso. Es por esta razón que tener un espacio seguro es una decisión que depende exclusivamente del propietario.

Al momento de decidir cambiar tu cerradura de empotrar, considera que su instalación debe tratarse cuidadosamente, pues de esta manera se logra que el dispositivo quede instalado de la mejor manera posible.

Un aspecto a tener en cuenta es que debes tener todas las herramientas al alcance de tu mano, a fin de que te sientas cómodo haciendo esta labor. Las herramientas básicas para instalar cerraduras son destornilladores, diversos tipos de brocas, cinta métrica, formón, lima, entre otras.

Examina el sentido de la apertura de tu puerta principal, pues muchos propietarios cometen la equivocación de comprar la cerradura con la orientación incorrecta, pese a que es común la venta de dispositivos ambidiestros.

Cambiar una cerradura por otra nueva es fácil, siempre que se cumpla que la cerradura vieja y nueva tengan las mismas dimensiones. Si es la primera vez que vas a cambiar una cerradura, entonces sigue leyendo.

¿Cómo instalar una cerradura embutida?

Antes de comenzar a instalar, marca en la puerta un punto que se ubique a 105 centímetros del suelo, a fin de que la manilla se encuentre a una altura estándar.

Selecciona un tope, de manera que los orificios que hagas con el taladro queden exactamente como los necesitas. Con el formón y la lima comienza a dar forma al orificio en el que se encajará la cerradura.

Debes ser cuidadoso en el momento de abrir los orificios en la puerta, ya que un orificio defectuoso puede repercutir en una mala instalación, en un mal cierre en las cerraduras, e incluso se produzca un deterioro de la puerta y la cerradura, teniendo finalmente que gastar dinero extra en un cerrajero.

Como paso siguiente, instala el bombín en el orificio correspondiente de la cerradura. Para ello necesitas una corona dentada que haga posible la apertura del agujero. Este agujero debe tener las medidas correctas, además de ubicarse en ambos lados de la puerta.

Para finalizar la instalación coloca una capa protectora, y luego incorpora el resto de los accesorios de la cerradura. Esta instalación aplica igualmente en puertas metálicas, salvo que puedes utilizar más tiempo haciendo los orificios.